Cómo empezar de cero… el blog y la vida

Empezar de cero. Una web, un proyecto, una carrera. Casi nada, ¿eh?

Cuando me propuse estrenar el blog, me di cuenta de que el desconcierto y el no saber qué hacer con tu vida se parece mucho al bloqueo del escritor.

Tienes una hoja en blanco delante y no sabes cómo llenarla. Qué contar, cómo acertar. Quién lo iba a decir, el primer post me suena demasiado. Pero lo voy a escribir como ya sé hacerlo, porque este camino ya lo conozco.

¿Tienes un bloqueo en el «blog de tu vida»? ¿No sabes bien cómo escribir tu primer paso? Te doy una pistas. 

Índice de contenidos

Empezar de nuevo es trazar nuevas rutas 

 

¿Recuerdas cuando a los blogs se les llamaba «bitácoras»?

La bitácora está junto al timón y tiene la brújula para que el barco siempre siga el rumbo adecuado. El cuaderno de bitácora era el diario donde los marinos anotaban lo que pasaba durante el trayecto.

Antes de crear el primer post de mi propia nueva ruta, tuve que sentarme, asimilar algunas cosas y reflexionar otras. Hay que hacerlo porque, sin meditar, no hay bitácora que valga.

¿Qué necesitas para crear el primer post de tu nueva travesía?

Primero, debes saber de qué puerto partes. (Y qué carga lleva tu galeón. Spoiler: a lo mejor tienes un tesoro).

Segundo, debes saber a qué puerto vas.

En medio, tienes que agarrar el timón, ser valiente, confiar en la brújula y seguir la buena ruta.

Pero todo eso no se puede hacer sin método, sin ideas. Hay que tener un buen plan.

1.º Planifica tu reinicio

Puedes hacer dos cosas con el blog de tu vida o el de tu carrera profesional (que, al final, es lo mismo).

Por un lado, puedes llenarlo de contenidos sin rumbo, tareas y rutinas, repetirte más que el ajo y llenarlo de palabras que no te dicen nada. También de esas otras que alguna vez te dijeron algo pero hoy ya no les ves ningún sentido.

O puedes darle un soplo de aire fresco.

Es decir, darle artículos que te estimulen, que te digan cosas importantes, con orden y motivo. Ya sabes: contenidos que llevan a algún sitio. Que te aportan algo.

Yo seguí la segunda opción. Sé que funciona y es la que recomiendo.

Ya que vas a empezar de cero, lo suyo es hacerlo bien para no repetir malas travesías.

¿Y cómo se hace? Así.

Conoce a tu público

Tu público es quien va a leerte e interesarse por ti.

Cuando empiezas de cero o quieres dar un golpe de timón, resulta que el público eres tú misma.

La que se está mirando eres tú y la que está esperando una solución, también.

Olvídate de los demás por un momento. Fíjate, si la capitana del barco no sabe a dónde va, la tripulación también anda perdida. Si temes que un cambio en tu vida afecte a tus seres queridos o compañeros, ¿estás segura que no cambiar será mejor para todos?

Vale, ¿entonces? Pues se trata de que conozcas a tu público.

Es decir, que te conozcas a ti misma. Cuando empiezas a investigar, encuentras objetivos y barreras que te impiden conseguirlos.

conocete-a-ti-mismo

Hay mil motivos para querer empezar de cero, querer darle un vuelco a tu carrera y a tu vida entera, pero solo unos pocos miedos o barreras que te frenan.

¿Te suenan?

No sabes qué hacer

Quieres un cambio pero no tienes ni idea de por dónde tirar. O estás tan tranquila y un día descubres que el mundo y el mercado laboral han cambiado y te han pillado desprevenida.

Solución: investiga y descubre qué quieres de la vida, del trabajo, de tu carrera profesional. Averigua qué sabes hacer, qué te gusta de verdad y, también, qué está solicitando el mercado.

Sabes lo que quieres pero estás desganada

Oye, entonces ¿no será que tienes que recuperar fuerzas, ilusión y energía? Tendrás que encontrar los motivos de esa desmotivación galopante, el miedo o la sensación de fracaso.

Sí, fracaso. Ya sabes de qué hablo. Eso de que estar en un puesto envidiable y, aun así, sentirte una fracasada o una impostora. O eso de pensar que te equivocaste de carrera o de trabajo y que llevas años tirando la vida por el desagüe.

Tranquila, cuando redescubres la ilusión y ves a qué puerto quieres llegar, el barco coge un ritmo que pareces volar en lancha.

Sabes lo que quieres pero no cómo llegar

Tienes clarísimo que hay que volver a empezar e incluso sabes a dónde quieres ir, pero no sabes por dónde empezar. La hoja en blanco.

Vale, entonces habrá que buscar y desarrollar las herramientas que liberen tu potencial.

Por ejemplo, para el primer paso de tu blog vital, puedes ordenar, medir y crear un sistema de trabajo.

Crea un calendario editorial (y emocional)

Vale.

Ya sabes a quién le hablas y qué necesita escuchar para conseguir un cambio. Es el momento de ordenar todo eso.

Tan fácil como complejo, sí: tomar las riendas, dejar atrás la etapa anterior y pasar página, ¡para estrenar otra nueva!

Si fuera facilísimo no tendrías el malestar que tienes ahora. Pero tampoco te creas que es un nudo gordiano. Es cuestión de aligerar ese runrún, aclarar la mirada y quitarle niebla a los pensamientos.

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La cosa va de tener la mochila adecuada. ¿Y cómo?

Coge un papel y anota:

— En una columna, todo lo que descubriste al analizar tus miedos y deseos de cambio.

— En la otra, cómo llegar hasta tus objetivos.

— En la tercera, los valiosos artículos que vas a escribirte. Los temas, las herramientas.

¿Qué vas a contarte para conseguirlo? ¿Qué soluciones necesitas? ¿Y cuándo publicarlo y de qué manera?

Pues mira, eso es planificar la transformación. En tu blog, es crear un calendario editorial. Saber qué, cómo y cuándo.

Y una vez que sabes eso, te toca escribirlo y darle un toque de poesía.

2.º Volver a empezar es crear y construir 

Has aprendido muchas cosas nuevas. Ahora ve al teclado y empezar a darle. A darle, pero bien. Hazlo con esto en mente:

Primero, escribe, escribe y no pares

Ponte en marcha, teclea y sigue adelante. Trabaja tu evolución.

No te frenes con esa frase que no te sale, que te bloquea. Estás aquí para dejar atrás las parálisis. Sigue escribiendo, pero no pierdas de vista esa frase antipática y toma nota de que está ahí.

Luego, detente

Al acabar, observa lo escrito y mira los progresos, lo bueno y lo malo. Lo que has hecho bien y lo que necesita mejorar. Tenlo en cuenta para que puedas escribir mejor sin perder de vista la brújula y el puerto.

Mañana, repite. Cada vez lo harás mejor, más fluido, más natural, más bonito.

Más efectivo.

Atiende a las palabras clave

Son esas que le dan fuerza e impulso a tu artículo. Las que le dan un sentido. El SEO de tu nueva vida.

Si no sabes lo que es el SEO, solo te diré que es lo que hace que tu proyecto esté en primera plana donde todos miran. Lo que te hace destacar.

¿Cuáles son tus palabras clave? ¿Qué tiene un motivo para ti? ¿Cuál es tu eje para el cambio?

Y ponle un título

Parece mentira, pero el nombre de tu obra es lo último que escribirás, porque a medida que empiezas de cero y caminas, descubres cosas nuevas que te harán redefinir el sentido de todo esto.

El título se pone al acabar, cuando te das la vuelta, miras lo que has hecho y le ves por fin todo el sentido del mundo.

Ahora sí, que salga a la luz.

3.º Que vea la luz

La nueva obra está lista. Ha hecho un largo recorrido y tocado un mogollón de teclas.

Entonces llega el día de repasar lo creado, digerir lo aprendido, darle al botón y clic, se publica. El blog sale, tú sales. ¡Hay ilusión en el aire!

Te quedas mirando tu nuevo artículo, ese que estrena una nueva fase, un blog que vas a llenar de experiencias. Estás satisfecha y sonriente. Nerviosilla también, alegre.

¡Pero atiende a una cosa! No te agarres a tu nuevo post. No le des a F5 cada tres minutos, a ver qué pasa. No esperes interacción, comentarios, likes, aplausos. Esos llegarán, sin más, cuando tengan que llegar.

Porque el like que importa es el tuyo. ¿Le das?